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martes, 14 de abril de 2015

¿Qué puedo hacer si mi hijo se hace pis en la cama?

Las razones por las que los niños se hacen pis en la cama pueden ser muy diversas. Por ello, la forma de abordar el problema puede ser muy diferente también en función de los casos o del enfoque de tratamiento que siga el profesional que lo trata.

Lo que sí es cierto es que el primer paso ha de ser siempre descartar si existe alguna causa orgánica que esté provocando dicha conducta, es decir, que la persona tenga alguna enfermedad que explique que se haga pis en la cama.

El segundo paso, en caso de que no exista una enfermedad que lo provoque, será identificar cuál es la causa por la que el niño se hace pis. Unas veces será más o menos sencillo, mientras que otras será una tarea más complicada.


Algunos de los problemas más comunes con los que nos encontramos son: que el niño tenga una pequeña capacidad funcional en su vejiga, que no sea capaz de detectar cuando su vejiga está llena y, por tanto, despertarse o que sí consiga despertarse pero que no se levante a tiempo.

En cuanto a la primera circunstancia, que el niño tenga una pequeña capacidad funcional en la vejiga, nuestro trabajo irá en la línea de aumentar dicha capacidad. Para conseguir este objetivo, podemos animar al niño a beber más de lo que habitualmente hace y animarle a que, gradualmente, trate de aguantar las ganas de hacer pis.

En relación a que no pueda detectar cuando su vejiga está llena, tendremos que trabajar para que sea capaz de reconocer las señales que podemos sentir cuando nuestra vejiga está llena, semi-llena o vacía.

Si el problema es que no se levanta a tiempo de la cama, lo que tenemos que trabajar es la motivación del niño para solucionar el problema. Para ello, podemos trabajar con autoinstrucciones motivadoras (empleando música por ejemplo), que no sean agresivas para el niño, como por ejemplo un sonido fuerte, que favorezcan que se despierte y se levante de la cama.

En cualquier caso, el mensaje que debemos trasladarle al niño es que comprendemos sus dificultades y que podemos conseguir que deje de hacerse pis siguiendo unos procedimientos en los que él ha de responsabilizarse también, evitando reñirle o criticarle por ello.

Fuente: Cáceres, J. (2011). Cómo ayudar a tu hijo si se hace pis en la cama. Madrid: Siglo XXI España.

martes, 15 de julio de 2014

¿Qué puedo hacer cuando mi hijo tiene miedo?

Como ya hemos comentado en la entrada de la semana pasada "Tengo miedo a la oscuridad", la infancia es una época de la vida en la cuál es muy común tener miedos. Muchos de ellos desaparecerán con el tiempo de forma espontánea, aunque otros permanecerán algún tiempo más. 

Tal y como os he explicado, los miedos suelen aparecer en los primeros años de la infancia, una edad en la que el niño aún no es capaz de entender, por sí mismo, el mundo que le rodea y no puede separar lo que es real de lo imaginario. Por tanto, los miedos tendrán un poder sobre él/ella importante, ya que anticiparán todo lo malo que les puede pasar cuando se sienten así.


Para los padres es complicado observar que su hijo tiene miedo a algo y que lo está pasando mal. Por ello, es bastante común que reaccionen de estas dos formas: 
  • se preocupan en exceso porque ven que su miedo va a más en lugar de desaparecer y tratan de protegerlo de todo aquello a lo que teme o, 
  • tienden a ignorar la angustia que siente, forzándole a afrontar aquella situación que le aterra y no permiten que exprese la ansiedad diciéndole frases como "No te asustes, no te pongas así...".

Cualquiera de las dos estrategias descritas anteriormente suelen ocasionar la cronificación del problema, evitando así que el miedo pueda desaparecer naturalmente.

Por tanto, para ayudar a que los miedos de nuestro hijo no empeoren es muy importante transmitirle seguridad y dejarle que exprese sus sentimientos. También es necesario recordar que no es conveniente estar exponiéndole a aquello que le da miedo continuamente, ni forzarle a que lo haga cuando no se siente preparado. 

La idea es que afronte poquito a poco sus miedos, para lo que podemos acompañarle a esos sitios que le asustan, mostrándole que estamos a su lado y que le apoyaremos en todo momento. Iremos reforzando todos los pequeños acercamientos que haga al objeto temido, por muy pequeños que sean. Por otro lado, es muy importante dar ejemplo con nuestra propia conducta, de forma que nuestro hijo pueda ver que el miedo es algo normal, que a nosotros también nos asustan algunas cosas y que hacemos intentos por superarlas. Ese será un gran aliciente para él.