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martes, 11 de agosto de 2015

¿Conocéis el monstruo de colores?

Este fin de semana, caminando por la calle, vi en el escaparate de una librería un libro que me pareció interesante. Se titulaba "El monstruo de colores". Entré y le pedí a la dependienta si me dejaba verlo por dentro y me quedé enamorada de él. 

La autora de este álbum ilustrado es Anna Llenas. Ella es ilustradora y diseñadora gráfica, pero también es una persona que conoce bien cómo funcionan nuestras emociones. Y lo más importante, ha sabido explicarlo de forma sencilla para el público más difícil: los niños.


La historia que relata es la de un monstruo que se encuentra confundido y no sabe lo que le pasa. Se ha quedado atrapado en un montón de emociones (la alegría, la tristeza, la rabia, el miedo y la calma) y no sabe qué hacer con todas ellas. 

Por suerte, esta vez el monstruo va a poder contar con la colaboración de una niña que le ayudará a entender y poner nombre a las emociones que está sintiendo. De esta forma, entre los dos van a guardar dentro del bote adecuado cada una de las emociones que siente. 

Este libro me parece muy recomendable para trabajar las emociones con los niños, una tarea que a veces no es muy sencilla, ya que los sentimientos no son objetos que podamos tocar. 

Me despido por hoy, pero antes os dejo un vídeo explicativo acerca de esta maravillosa historia. ¡Espero que os guste!


martes, 24 de marzo de 2015

"Mi hijo se hace pis en la cama"

Hacerse pis en la cama es un hecho mucho más común de lo que inicialmente podemos pensar. Generalmente, a la mayoría de los niños les ocurre alguna vez desde que ya han podido controlar esfínteres, sin que esto llegue a ser un problema que tenga que causarnos alarma.


Según el DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), este problema se conoce con el nombre de enuresis. Se entiende por enuresis la emisión repetida de orina en cama o en la ropa, ya sea de forma voluntaria o involuntaria. 

Sin embargo, sólo se considera un problema que merece ayuda de un profesional cuando el niño tiene más de 5 años y ocurre con una frecuencia de dos o más veces a la semana durante un mínimo de tres meses consecutivos o si limita de forma considerable la calidad de vida de la persona. 

Aunque la definión es muy genérica, la realidad es que no todos estos niños o adultos (este problema puede aparecer también en adolescentes o personas que han alcanzado ya la mayoría de edad, aunque no es tan común como en la infancia) tienen la misma dificultad, sino que existen muchas diferencias entre unos y otros: hay niños que se orinan todas las noches y otros que lo hacen de forma más esporádica, algunos pueden orinarse dos o tres veces por noche, mientras que otros sólo lo hacen en una ocasión, etc.

Aunque de entrada pueda parecer que controlar los esfínteres es muy sencillo, la realidad es que es un aprendizaje más complejo de lo que comúnmente se cree y puede llegar a ser frustrante y lento de conseguir para los niños.

La semana que viene continuaremos hablando sobre este tema, acerca de las pautas que no son útiles para tratar este problema.

martes, 13 de enero de 2015

¿Qué puedo hacer cuando me preocupo demasiado?

Las personas tenemos diversos tipos de preocupaciones desde que somos muy pequeños. Generalmente, las cosas que nos preocupan en nuestra infancia son diferentes a las que lo hacen cuando nos encontramos en la edad adulta.

Erróneamente, a veces tendemos a pensar que las preocupaciones de los niños son poco relevantes o que no debemos darles importancia ya que "ya se les pasarán...". Sin embargo, la realidad es que son igualmente importantes las preocupaciones que tienen los niños que las de los adultos; aunque a nuestros ojos nos puedan parecer una tontería.


Cuando son los niños los que están preocupados, además de emplear el juego como vehículo principal para poder trabajar con la preocupación que él tenga, solemos usar diferentes recursos como por ejemplo libros.

Uno que os recomiendo es el libro de "Qué puedo hacer cuando me preocupo demasiado", editado por TEA Ediciones. Este libro explica qué son las preocupaciones, cómo las alimentamos y también ofrece tareas para poder ayudar a que dichas preocupaciones disminuyan. 

Una de las actividades que solemos realizar es pedir al niño que dibuje sus propias preocupaciones y, cuando ya se encuentra mucho más aliviado, le solicitamo que se dibuje a sí mismo sin preocupaciones. Resulta sorprendente ver la gran diferencia que hay entre ambos dibujos y cuando les enseñamos el primer dibujo que hicieron suelen comentar que la preocupación "ya no es tan grande" o que "ahora ya no está enfadada, sino que sonríe".

martes, 16 de septiembre de 2014

¿Cómo puedo favorecer que mi hijo hable de cómo le ha ido en el colegio?

Con la vuelta al cole, es muy común que los padres se preocupen acerca de si sus hijos están contentos o no con su nuevo profesor, con sus compañeros de clase, etc.

Aunque algunos niños sí tienen más interés en comentar cómo les ha ido en el colegio, es bastante normal que a los pequeños de la casa  no les guste demasiado hablar acerca de lo que han hecho en clase.

Por ello, a veces, puede resultar complicado que los niños expresen si han disfrutado, si han aprendido algo nuevo, etc. Por esta razón, es muy importante saber cómo podemos actuar para favorecer que nos cuenten algo.


En el caso de los niños que tienen más dificultad para comentar este tipo de cuestiones, no suele ser muy recomendable preguntarle una y otra vez hasta que acaban "soltando prenda".

Hay diversos momentos en los cuáles puede ser más sencillo iniciar una conversación acerca de lo que hemos hecho durante el día, como puede ser la hora de la comida o la cena. En esos momentos, los padres pueden empezar a hablar acerca de cómo les ha ido el día en el trabajo o en casa. Si esto es algo que se repite, el niño acabará sintiendo la necesidad de participar y comentar cómo le ha ido a él también. 

Por otro lado, es muy importante que, en los momentos en que el niño habla, se le escuche atentamente para que él/ella vea que lo que tiene que comentar es relevante y despierte las ganas de comunicarse con nosotros.

martes, 1 de julio de 2014

Cuándo los niños acuden al psicólogo

Cuando los niños acuden a la consulta de un psicólogo se produce una situación un tanto especial. Los niños no vienen por decisión propia, sino porque otras personas han pensado que deben acudir para buscar ayuda. Esas personas generalmente suelen ser el profesor, el orientador del colegio, el pediatra o sus propios padres.

Por lo tanto, un aspecto interesante puede ser decidir quién acudirá a la primera consulta: solamente los padres o los padres y el niño. Aunque no existen normas a seguir acerca de esto, en ocasiones puede ser recomendable que acudan en un primer momento los padres y posteriormente traigan al niño en la próxima sesión para poder evaluarlo.


En esta primera consulta, ellos pueden darnos su opinión y su visión de lo que le ocurre al niño, sin tener que presenciar éste la conversación en la que se relatan todas sus dificultades. Además, en esta sesión podemos trabajar con los padres cómo le explicarán al niño que va a ir a la consulta de un psicólogo.

En la consulta con el niño, nuestro objetivo fundamental es establecer una buena relación con él, para luego poder trabajar el motivo por el que lo traen a tratamiento.

Inicialmente, es muy importante poder conocer cómo es el niño, qué cosas le gustan, cómo disfruta de su tiempo libre, a qué juega, etc. También es relevante conocer si tiene amigos y qué tal le va en el colegio independientemente de cuál sea el problema por el que ha venido.

Después de habernos ganado la confianza del niño y de que vea nuestra clínica como un lugar en el cual puede estar a gusto, hablar de lo que desee, jugar y pasar un rato entretenido, podemos trabajar a través de diferentes métodos o técnicas el motivo de la consulta. Una de las técnicas que más utilizamos es el dibujo.

Para finalizar, no quería terminar este post sin dar las gracias a Kutxi Pacheco, por haberme permitido usar una fotografía tan especial como ésta.