Mostrando entradas con la etiqueta signos de alarma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta signos de alarma. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de febrero de 2016

¿Cómo puedo saber si tengo un trastorno psicosomático?

No es una tarea fácil diferenciar entre el dolor estructural y el dolor que se produce en los trastornos psicosomáticos.

Como es obvio, no existe ninguna prueba objetiva tal como un análisis de sangre o una radiografía, para identificar si lo que nos sucede es un trastorno psicosomático, en el que las emociones que sentimos en nuestro interior tienen un papel muy importante.

Por ello, en la entrada de hoy, os voy a presentar algunos de los signos en los que nos fijamos para poder diferenciar los trastornos psicosomáticos de las enfermedades orgánicas.


John Sarno, profesor de rehabilitación médica de la universidad de Nueva York, es experto en trastornos psicosomáticos y considera que algunos de los signos que debemos tener en cuenta son los siguientes:
  • Historial de otros trastornos psicosomáticos.
  • Historial de depresión o ansiedad.
  • El momento y las circunstancias en las que aparecen los síntomas.
  • Síntomas vagos, variables, que se modifican en el curso del trastorno.
  • La localización de los síntomas. 
  • Hipersensibilidad a la palpación de los tejidos blandos. 
  • Respuesta exagerada ante el dolor.
  • Síntomas de parestesia (sensación de hormigueo) y debilidad.

martes, 30 de junio de 2015

Señales de alarma del síndrome de Asperger

El síndrome de Asperger suele detectarse porque los padres empiezan a sospechar que su hijo es diferente a los demás niños. Es muy común que estas sospechas no aparezcan antes de los 3 años. Sin embargo, la edad a la que suelen recibir el diagnóstico suele ser cuando ya tienen unos 10 años aproximadamente.


Algunos de los signos de alarma que indican a los padres que su hijo es distinto de los demás son los siguientes: 
  • La hipersensibilidad a algunas texturas o sonidos.
  • Especial apego hacia algunos juguetes.
  • Emplea un vocabulario demasiado avanzado o poco apropiado para su edad.
  • Le cuesta tolerar que se altere la rutina diaria.
  • Tendencia a hablar sobre temas específicos que son de interés.
  • Dificultad para mostrar empatía hacia los demás.
  • Pueden mostrar ciertas habilidades sorprendentes en determinadas áreas como por ejemplo recordar listas muy largas de objetos que le interesan especialmente.
  • Dificultad para entender los dobles sentidos o las frases hechas.
  • Suele preferir jugar solo en vez de con otros niños.

La detección temprana del síndrome de Asperger es muy importante. Poder realizar una intervención lo antes posible sobre las dificultades que tienen estos niños  ayuda a reducir la incertidumbre de los padres, permite que puedan comprender las dificultades de su hijo y que aprendan cómo deben comportarse con él y cómo deben educarle.