Mostrando entradas con la etiqueta fibromialgia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fibromialgia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de mayo de 2016

¿Cómo podemos ayudar a las personas con fibromialgia?

La semana pasada me invitaron a dar una sesión clínica en el Hospital Lucus Augusti de Lugo, lugar donde yo me formé hace unos años como psicóloga clínica. Fue un placer poder volver a estar con todos ellos otra vez. 

El tema que escogí para trabajar fue la fibromialgia, debido a que considero que los psicólogos podemos ser de gran ayuda para aumentar la calidad de vida en estos pacientes. 

Para los que no pudisteis estar allí, os dejo un resumen acerca de algunas pautas con las que hemos trabajado sobre la intervención psicológica en pacientes con fibromialgia (Lledó, Pastor y López-Roig, 2012):


  • Evitar que acudan a las citas cuando ellos lo consideren oportuno, dándoles una cita concertada previamente. 
  • Reforzar las conductas adaptativas que realizan y extinguir la atención que damos a las conductas de dolor. 
  • Considerar a la familia en el tratamiento.
  • Fomentar el uso de la relajación para que el paciente maneje mejor la ansiedad.
  • Establecer metas claras y concretas para las actividades, evitando usar el dolor como guía para elegir dichas actividades.
  • Educar al paciente sobre la influencia de los pensamientos en el dolor, las emociones y la conducta.
  • Introducir la técnica de solución de problemas como una forma de mejorar las habilidades que ya tiene el paciente.
  • Permitir que las preferencias de los pacientes guíen la elección de las actividades que trabajamos y los contenidos de las mismas.  
  • Establecer un horario de práctica individualizada para cada paciente. 

Espero que os sirvan como guía para trabajar con estos pacientes que a veces tenemos un tanto descuidados en el sistema sanitario.
Fuente: Lledó, A., Pastor, M. A. y López-Roig, S. (2012). Intervención psicológica en pacientes con fibromialgia. FOCAD. 

lunes, 2 de mayo de 2016

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es un problema de salud reconocido como enfermedad por la Organización Mundial la Salud en el año 1992. Constituye una de las situaciones de dolor crónico generalizado más frecuentes en la población, así como uno de los problemas sanitarios más actuales en los países en desarrollo.

La fibromialgia es una afección crónica de etiología desconocida, caracterizada por la presencia de dolor crónico músculoesquelético generalizado, con bajo umbral de dolor, hiperalgesia y alodinia (dolor producido por estímulos habitualmente no dolorosos). 


En estos pacientes, la presencia del dolor crónico suele coexistir con otros síntomas, fundamentalmente fatiga y problemas de sueño, pero también pueden estar presentes parestesias, rigidez articular, cefaleas, sensación de tumefacción en manos, ansiedad, depresión, problemas de concentración y memoria. 

El curso natural de la fibromialgia es crónico, con fluctuaciones en la intensidad de los síntomas a lo largo del tiempo. El diagnóstico de la fibromialgia es clínico, por falta de una prueba objetiva y no se apoya, por tanto, en ninguna prueba analítica, de imagen o anatomopatológica específica. 

Sin embargo, a pesar de todos estos datos, el impacto de la fibromialgia varía mucho de unas personas a otras. Hay casos en los que estos pacientes pueden seguir llevando una vida lo más normalizada posible y, sin embargo, hay otros en los que se aislan de su entorno social y se sienten totalmente incapacitados para trabajar. 

Por ello, es muy importante que, desde la psicología clínica les podamos ayudar a tener una mejor calidad de vida a pesar del dolor o de los síntomas asociados.

martes, 12 de enero de 2016

Psicosomático no es lo mismo que inventado

Algunos de mis pacientes han acudido visiblemente enfadados a la consulta, ya que les han derivado a un psicólogo cuando lo que tienen son síntomas que son compatibles con alguna enfermedad común en nuestra sociedad.

Muchas veces cuando nos dicen que esa dolencia que tenemos es de origen psicológico, pensamos que lo que nos están diciendo es que nos lo estamos inventando. Sin embargo, psicosomático no es lo mismo que inventado, por lo que es muy importante distinguir entre trastorno psicosomático y trastorno por simulación.


La simulación se produce cuando una persona finge deliberadamente los síntomas de una enfermedad o trastorno concreto. El objetivo que persiguen es obtener algún beneficio, como por ejemplo cobrar una pensión por padecer dicha enfermedad o poder escabullirse de realizar alguna tarea que si estuviesen sanos tendrían que hacer.

Por otro lado, las personas que padecen algún trastorno psicosomático no fingen sus síntomas, sino que realmente los sienten en su cuerpo. Podemos definir dicho trastorno como cualquier patología que se desarrolla en el cuerpo en el que los factores psicológicos son considerados importantes tanto en el inicio como en la exacerbación de cualquier trastorno orgánico.

Generalmente, a la gente le suele costar entender que su propia mente pueda dar lugar o incentivar estos síntomas, tomando decisiones que no son conscientes para ellos. Sin embargo, la realidad es que nuestro cerebro produce muchas reacciones en nosotros que no dominamos. Por ejemplo, si sentimos ansiedad, podemos notar taquicardias o dificultad para respirar o, si estamos tristes, podemos notar como caen lágrimas por nuestras mejillas aunque no queramos llorar.

Algunos de los trastornos psicosomáticos más conocidos son las migrañas, la fibromialgia, la colitis ulcerosa, el reflujo gastrointestinal, el síndrome de colon irritable, el tinnitus, los mareos, problemas de la piel como eccemas o diversos problemas que causan dolor crónico, como por ejemplo la artritis reumatoide. 

En la próxima entrada del blog continuaré escribiendo sobre este tema.